domingo, mayo 01, 2005

week-end again

Empiezo por decir que hoy estuve en la feria del libro con mucha más calma y con dinero, lo importante. Me gasté mucho más de lo presupuestado, pero salí feliz, con un megalibro sobre resistencia cultural en Colombia, con mi renovación de la suscripción a el malpensante y con un libro sobre Buñuel que, al parecer, está brutal. Nada estuvo del otro mundo en realidad, pero fue interesante ir con la familia y ver cómo mi hermano compraba libros de automovilismo.

Qué puedo decir de la semana... creo que pocas veces en mi vida he pasado por tanto desequilibrio emocional. No, es falso, siempre paso por críticos desequilibrios emocionales, pero siempre digo que nunca para salvarme un poco y no sentirme tan... vacía, como ahora. Es como una especie de cadalso temporal que me agobia en momentos críticos.

No sé, pero me siento yendo y viniendo constantemente. No como si fuese y viniese al ritmo y al gusto de alguna especie de rio, sino como si fuera mi propia intención ser así. Ahora, que recordaba Vida feliz de un joven llamado Esteban, me daba cuenta cuán cruelmente cierto puede llegar a ser que uno no puede contar la vida propia sin contar la de los demás. Y es que realmente suena muy obvio, pero ser consciente de eso es jodidamente difícil, imposible incluso, y pensar que mi vida es el resultado casi exclusivo de sucesos inexplicables y de acciones humanas poco hilarantes, pensar que al final sólo soy una casualidad o una coincidencia más dentro de millones me puede poner realmente mal.

He pensado últimamente que me gustaría volver a creer en el amor, en que las personas se entregan buscando sencillamente felicidad en otras. Y sí, me gustaría.

Otra vez escribiendo desde el último día de la semana, mañana desde cualquier otro día.

Se escucha Hell is living without you - Alice Cooper